Ya hemos hablado de las ventajas y desventajas de ser un traductor freelance y lo comparamos con las diferencias con respecto a ser un traductor en plantilla. Si ya has decidido ser traductor freelance, te mostramos 12 formas de fracasar estrepitosamente como traductor autónomo.

Si piensas cosas del estilo a: “Este negocio sería perfecto si no fuera por todos esos clientes molestos”, este es tu artículo. Si quieres deshacerte de ellos, sigue algunos de los puntos que a continuación os mostramos y conseguirás un éxito memorable como freelance fracasado.

Realmente, hacer fracasar vuestro trabajo como traductores autónomos no es difícil. De hecho, podríais encontrar decenas de forma de evitar trabajar desde vuestra casa o sin necesidad de invertir dinero.

1. Espera que los clientes lleguen a ti

Tú eres traductor, ¿no? Pues los clientes tienen que encontrarte. Tú no tienes página web, ni correo electrónico, ni pones carteles, ni anuncios en internet, ni sales en las páginas amarillas, ¿para qué? Si los clientes te quieren, que te encuentren, como ellos quieran, pero que te encuentren ellos, no te expongas.

2. Tomar la fecha de entrega como una vaga sugerencia.

Si cumples las fechas de entrega está bien, pero si no puedes, no te preocupes. ¿Conoces la expresión “fashionably late”? La inventó un traductor autónomo que nunca entregó las traducciones a tiempo.

3. Tomarse tiempo en contestar a los clientes

¿Por qué contestar inmediatamente a los clientes que solicitan un presupuesto o te quieren mandar sus proyectos, cuando puedes hacerlo mañana o la semana siguiente? Lo mejor es hacerlos esperar; es más, cuanto mayor sea el tiempo de espera, será más sencillo que fracase tu negocio.

4. No coger el teléfono o no devolver las llamadas

Un potencial cliente te llama por teléfono. ¿Para qué coger el teléfono? Tienes mejores cosas que hacer que contestar, ¡déjalo sonar! O mejor aún, desactiva tu contestador automático y así no tendrás que molestarte en devolver las llamadas.

5. No le des al cliente el servicio para el que te contrataron

Tu sabes más que el cliente, tu eres más guay que él y tu gusto seguro que es mucho mejor que el suyo, así, aunque el cliente te contrate para que le traduzcas un determinado texto al inglés de Inglaterra, decide tú, a tu libre albedrío, entregarle una versión americana. Además, no discutas ni le muestres tu parecer, tú simplemente, hazlo. Serás más feliz y tu cliente tendrá un texto mejor.

6. Muestra tus emociones, tal y como te aparezcan.

Si estás enfadado, aunque estés visitando a un cliente o hablando con él por el teléfono (ya que no cumpliste el punto 4), muéstraselo a tu cliente. Y si estás enfadado con él ya que no te hace caso (y no cumpliste el punto 5), no tiene sentido guardarte esa furia, muéstrala tal y como te venga y quédate tranquilo.

7. Haz tus quehaceres.

Da igual no entregar el trabajo a tiempo (ver punto 2). Hacer los recados, salir a la compra, hacer la cama, recoger la cocina, fumarte un cigarrito, todo eso es mucho más importante, todo tiene que ser hecho aunque le hayas dado al cliente una fecha de entrega y ya esté cumplido. ¿O es que tus clientes van a ser más importantes que tú?

8. Pásate ese nivel de tu videojuego favorito

Mmmmm. Tu videojuego favorito está esperándote en el salón. Ese nivel imposible te trae por el camino de la amargura y tienes que pasarlo. Te llevará horas, días, semanas pasarte un determinado videojuego. Hazlo, es la manera más sencilla de fracasar como traductor autónomo.

9. Ve la tele

Aunque mucha gente diga “es que durante el día no hay nada en la tele”. Mentira. Enciende la televisión y zapea en la búsqueda de ese programa que te llene la mañana de horas delante de la televisión. Hay programas durante la mañana que ni imaginas.

10. Dedícale tiempo a tu hobby

Y si no tienes, elige uno que no tenga nada que ver con tu perfil de traductor y disfruta de él todo el tiempo que te deje el punto 7, 8 y 9. Incluso el tiempo que deberías dedicarle a tus clientes.

11. Y cuando te canses, acuéstate.

Da igual levantarse a las mil o acostarse temprano, o echarse una gran siesta. Da igual, la cosa es dormir. Estar todo el día pendiente de tu hobby o de pasarte tu videojuego favorito es muy cansado. Descansa.

12. Hazte cargo de un idioma que no es tu fuerte.

Eres traductor de inglés, alemán, portugués e italiano. ¿Qué más da que el trabajo que te encarguen sea de francés? Tú eres capaz de hacerlo y si no, ya encontrarás algún colega que te lo haga. O si eres especialista en traducciones médicas y alguien te pide una traducción legal, no debe ser muy complicado entender todos esos técnicos legales. Y si no, aplica el punto 5, invéntate los textos. Nadie lo notará.

Bueno, a grandes rasgos, hemos enumerado 12 maneras de hacer fracasar tu trabajo como traductor autónomo. Ahora bien, hay bastantes más. ¿Vas a poner remedio?

Traductor autonomo