En Dixit somos muy cuidadosos a la hora de entregar una traducción, ya que hay muchos detalles que conviene tener en cuenta:

1. Las imágenes: El documento tiene imágenes que en algunos casos se tendrá. que traducir. Si son pantallazos de la web, se puede quedar en el idioma original pues simplemente se muestra una interfaz para que el lector entienda las instrucciones de un manual de software
2. Dudas sobre términos: Preguntamos siempre que haya alguna duda sobre un término o una sigla. Es demuestra interés y voluntad de querer hacerlo lo mejor posible
3. Revisión: Conviene siempre que el revisor sea nativo, ya que podemos confundir ciertas reglas tipográficas que difieren en ambos idiomas. Pongamos como ejemplo los dos puntos en francés, que llevan un espacio entre las palabras que lo preceden y anteceden, o la utilización de mayúsculas en alemán y en inglés, distintas al español
4. El precio: se trata sencillamente de darle valor al trabajo, de las horas que necesita una persona para realizar la traducción, del tiempo invertido en consultar diccionarios, de repasar varias veces una frase hasta que “suene bien”. Si no valoramos este trabajo, lo mejor es acudir a un traductor online gratuito que nos hará una chapuza
5. Los plazos de entrega: como las traducciones las realizan personas y no máquinas, el trabajo debe ser exhaustivo y necesita un tiempo moderado. En nuestra agencia no hay problema en organizar un equipo de trabajo que realice mucho volumen en poco tiempo, pero el tiempo es un factor a tener en cuenta, ¡no queramos todo para ayer!
6. Un traductor no es lo mismo que una persona bilingüe. Desconfíe de todo el que diga que sabe hablar perfectamente ambos idiomas, puede ser verdad, pero el lenguaje escrito hay que dominarlo, y no es lo mismo mantener una conversación que escribir. De hecho hay intérpretes simultáneos que no saben redactar bien