Las agencias de traducción pueden posicionarse en el mercado global como proveedores de servicios lingüísticos de elevada calidad y con unos precios elevados. En épocas de bonanza económica esto puede suponer elevados ingresos porque los clientes pueden permitírselo. Sin embargo, en épocas como en la crisis financiera que se vive en España desde 2008 las agencias de traducción tienen que entender la situación de los mercados y sensibilizarse en precio y tarifas con sus clientes.

En el polo puesto, se sitúan las agencias de traducción que tiran sus precios por los suelos disminuyendo sus niveles y estándares de calidad con el objetivo de ofrecer a sus clientes precios muy reducidos. Asimismo, los traductores que trabajan para estas agencias puede que no tengan ni la formación ni la profesionalidad que se requiere en el mundo de la traducción. Esto puede funcionar en cualquier circunstancia siempre y cuando la calidad que ofrece la agencia fuese aceptable debido a que podemos perder muchos clientes y disminuir nuestros ingresos. La calidad del trabajo de una agencia de traducción debe ser siempre muy buena por encima de todo.

Pero la pregunta clave es ¿Cómo ofrecer a nuestros clientes una elevada calidad en nuestros servicios y mantener unas tarifas competitivas? ¡Esto es posible! Se trata de rodearnos del personal adecuado de trabajo y de los traductores y jefes de proyectos apropiados. Ya sólo nos falta añadir unos procedimientos de calidad que garanticen la calidad en los encargos de traducción. Esto supondrá aumentar significativamente nuestra cartera de clientes. Por último, trabajar con herramientas asistidas por ordenador aumentará significativamente nuestro margen en traducciones y por ende podremos disminuir los precios a nuestros clientes.

Dixit garantiza elevada calidad en sus encargos y ofrece a sus clientes tarifas muy competitivas.