Uno de los aspectos fundamentales de la actividad del traductor es la búsqueda de las correspondencias  terminológicas-conceptuales en los idiomas fuente y de destino, que puede ser más complicada según el nivel de especialización del texto a traducir.

Entre los varios problemas de traducción para el traductor está la dificultad de encontrar el significado de estos términos específicos según el uso y el contexto en que están situados. Existe el peligro que el traductor confunda el significado común del término con el significado especializado, transfiriendo un concepto en el idioma de destino que no tiene ninguna relación con el concepto del idioma fuente. 

Los recursos que puede utilizar el traductor en estos casos son:

-la traducción analógica: con valor solo en el texto de destino

-la traducción descriptiva: asignar el concepto correspondiente al término fuente

-explicación: poner una frase explicativa en lugar de un término en el idioma de destino

-préstamos: utilizar términos del idioma fuente en el texto traducido

 

En la agencia de traducción e interpretación Dixit, trabajamos de la siguiente forma:

Una vez determinado el contenido a traducir, el equipo de trabajo realiza un vaciado terminológico con el objetivo de adaptarse al estilo y necesidades concretas del cliente. De este modo se establece un nexo de comunicación con el cliente que ayuda al equipo de traducción a clarificar todas las necesidades de estilo y adaptación a las necesidades del cliente.

Asimismo, se elabora un glosario terminológico que deberá validar el cliente con el objetivo de emplear la terminología correcta a lo largo del proceso de traducción y con la que esté de acuerdo el cliente. De este modo, conseguimos satisfacer plenamente las necesidades del cliente y atenernos a nuestras exigencias de calidad.