En este artículo nos vamos a centrar en el formato de la documentación que nos entregan los clientes para traducir. Lo ideal sería que nuestros clientes nos entregasen toda la documentación que necesitan traducir en formatos editables de texto tales como Word, Excel, PPT y algunos Pdf´s.

No obstante, mucha de la documentación que traducimos para nuestros clientes procede de originales en soporte papel. Una vez que tenemos esta documentación en nuestra agencia de traducción la escaneamos o ya viene escaneada. Cuando la resolución es buena no hay inconveniente. El problema surge cuando la resolución es muy baja. Generalmente, se trata de documentación procedente del Registro Mercantil, Registro Civil, organismos públicos, juzgados, Hacienda, Seguridad social, ministerios, ayuntamientos, etc. Otros documentos proceden de las notarías. El caso es que la mayoría de estos documentos suele tener un formato original de papel timbrado y la única forma de digitalizarlo es escaneándolo.

Para trabajar en la traducción de este tipo de documentación escaneada es necesario contar con software de reconocimiento de caracteres más conocidos como programas OCR. Lo que conseguimos con este tipo de software es convertir toda la documentación oficial escaneada en texto editable. De este modo, conseguimos trabajar sobre el propio texto convertido a editable.

Generalmente, cuando pasamos el programa OCR por un texto escaneado el resultado final es un texto editable de relativa calidad. Cuando hay poca resolución en la documentación escaneada el resultado de pasar el programa OCR es de una calidad bastante nimia.

Por ello, es muy importante comunicarle al cliente que la resolución de la documentación escaneada que nos envíe debe ser alta en aras de poder trabajar en condiciones con un original editado.