Cuando acabas la carrera de Traducción e Interpretación, sales de la Universidad con ganas de comerte el mundo e intentas introducirte en el mundo laboral como sea. Entras en tu buscador favorito y mandas tu currículo a todas las agencias de traductores que ves en las 100 primeras posiciones. Mandas a diestro y siniestro, sin personalizar.

No recibes contestación de la mayoría y entonces te planteas el ser traductor autónomo y trabajar desde casa, cosa que ves mucho más cómoda. Vuelves a seleccionar tu buscador favorito y de nuevo mandas tu currículo a aquellas empresas que aceptan traductores autónomos, pensando que no hay diferencias.

Diferencias entre trabajar en plantilla como traductor y ser traductor autónomo.

Vamos a revisar los pros/contras de estos dos roles:

11 claves de los traductores en plantilla:

  1. Tienes una nómina y te retienen tu IRPF.
  2. No pagas seguros sociales, ya que lo paga la empresa.
  3. Tienes un horario fijo
  4. Si te pones malo, la empresa que te contrata debe seguir abonándote tu sueldo.
  5. Tienes vacaciones pagadas.
  6. Tienes pagas extras.
  7. Si te despiden, tienes derecho a una indemnización.
  8. Tienes la posibilidad de ser social y relacionarte con compañeros de trabajo.
  9. Estás en una oficina y te debes a las normas básicas de la convivencia.
  10. Si quieres ir a algún evento o dar un curso de formación, normalmente el gasto suele correr a cargo de la empresa.
  11. Te puedes apoyar en tus compañeros ante dudas en un determinado texto.

13 claves de los traductores autónomos

  1. Tienes que buscarte los clientes.
  2. Tienes que pagar tus seguros sociales como trabajador autónomo.
  3. No estás supeditado a un jefe y puedes tomar tus propias decisiones.
  4. Puedes desgravar IVA y gastos propios de tu trabajo.
  5. No tienes horarios fijos.
  6. Tienes una fecha de entrega de tus proyectos que debes cumplir.
  7. No puedes relacionarte con compañeros de trabajo.
  8. La mayoría de las veces no tendrás a quien preguntarle a no ser que te hagas con una buena comunidad online.
  9. No tienes vacaciones (si no trabajas, no cobras)
  10. No tienes baja por enfermedad (si no trabajas, no cobras)
  11. Puedes ganar mucho dinero si te distribuyes bien tu trabajo
  12. Si quieres ir a algún evento o dar un curso de formación, te lo debes costear tu mismo.
  13. No debes arreglarte para ir a trabajar.

Traductores Autonomos o Traductores en plantilla

Ahora bien, ¿Qué te conviene? Es difícil de decir, ya que cada caso tendrá su propia idiosincrasia, pero es obvio que la mayoría de los lectores responderán que lo que más les conviene es trabajar como traductor en plantilla por la seguridad que eso conlleva. ¿Qué es más fácil? Obviamente hacerse autónomo, ya que si tienes empresas para la que trabajar, darse de alta como autónomo es muy sencillo. Y, si consigues hacerte una cartera de agencias de traductores y empresas para las que trabajar que te convengan, es obvio que la remuneración que puedes alcanzar es superior a la del trabajador que tenga nómina.