En caso que te fueras a vivir a Estados Unidos, ¿Intentarías comprar cosas con bolívaroes o vender tus artículos cobrando en dólares australianos? Entonces, ¿Por qué intentas vender a Alemania, Arabia, Francia o Japón mostrándoles tu web en español? ¿Sabes que existen los traductores?

Según el Forrester Research del 2009, más del 80% de los consumidores esperan que se les atienda en su propio idioma en sus transacciones comerciales; así, si tenemos un negocio online, este recelo a la compra se ve incrementado sobremanera en internet, ya de por si un entorno que hace desconfiar a los usuarios, por lo que aún lo será más en caso de que tu página web no esté en el idioma de tu potencial cliente.

Además, la misma encuesta arrojaba una cifra del 70% los que argumentaban que se sentirían más seguros y realizarían una compra en esa web o a esa marca en caso de que estuvieran en su idioma varias partes de la web fundamentales: la asistencia técnica, los FAQ (preguntas frecuentes), amén de la atención postventa.
Traductores Autonomos o Traductores en plantilla

¿Aún no te decidiste a traducir tus folletos, tus productos o tu web?

Vamos a intentar darte más datos para animarte a traducir tus productos a otros idiomas, como por ejemplo la de que más de la mitad de los consumidores están dispuestos a pagar algo más por un producto si las instrucciones, la garantía y similares están en su propio idioma. O que tres de cada cuatro grandes empresas afirman que la traducción de sus productos, de sus libros de instrucciones, de su página web o de sus folletos a mercados con otras lenguas es importante o muy importante para su expansión y, además, para su mejora en los resultados a escala mundial.

El consumidor, en su idioma

El consumidor final, el que te va a comprar el producto, opina en más de un 80% que no se plantearía ni en broma comprar un producto cualquiera que no tuviera traducidas las instrucciones o los folletos promocionales (o las fichas de producto de la web) a su idioma.

Y es que los chinos y los japoneses, esos mercados que tan de moda están, tienen una estadística aún más alarmante (sobre todo si estás interesado en entrar en esos países) y es que solo el 7% de los chinos o el 5% de los japoneses se sienten cómodos comprando en un idioma que no es el suyo.

Traduciendo software

Pues sí, el software es una de las estrellas de los productos de compra online, ya sean antivirus, programas de descargas, páginas webs sociales… y cuatro de cada cinco consumidores comprarían un software con mayor facilidad si este estuviera traducido a su lengua y uno de cada seis no compraría nunca software que no estuviera traducido.

Traduciendo tu página web

La página web, ese gran escaparate que te permite vender aunque no estés en tu tienda o tu fábrica. Pero no es oro todo lo que reluce, sobre todo si no has pensado en traducir tu site: los visitantes de una página web son más propensos a comprar si el contenido está en su idioma (para ser más exacto, del orden de entre tres y cuatro veces más propensos). Y más de la mitad de los consumidores solo compran en webs que estén en su idioma

Pero no es solo una cuestión de marketing, sino también de usabilidad y SEO, y es que los usuarios de internet pasan el doble de tiempo en una web si está en su idioma, lo que incrementa la probabilidad de venta.

Más datos, para que no os quede ninguna duda: Si queremos llegar al 76% del público mundial, la web debería estar traducida a 10 idiomas: español, inglés, francés, alemán, portugués, italiano, coreano, chino simplificado y chino tradicional y si queremos llegar al 88% de la población comercialmente más activa conectada a Internet tendrías que traducir tu web a seis idiomas: inglés, español, japonés, alemán, francés e italiano.

Traducir, una necesidad

Atender a tu posible cliente en su idioma es una necesidad de servicio en cualquier tipo de negocio; además, sabrá agradecerte que te hayas molestado en hacer el esfuerzo de comunicarte en su lengua.