Igual que en la literatura, en el arte, en los sueños y en las ciencias existen personas que saben interpretar lo que significa un cuadro, lo que un sueño quiere decir a quien lo ha soñado, o una obra literaria, son sus personajes, su psicología y su sentido oculto, los traductores orales deben tener el “arte” de interpretar lo que una frase significa en un discurso.

Ello requiere un conocimiento profundo del idioma que se interpreta o traduce, e igual que los expertos en arte o literatura, muchos años de estudio y formación de alto nivel.

Además, cuando el intérprete acude a un trabajo, ha estudiado previamente la documentación y el tema que se tratará, pero en directo, debe entender bien el significado de cada palabra, de cada frase, de cada párrafo y ver si hay doble sentido o quizá ironía.

El intérprete del lenguaje, lo es también de la comunicación en todas sus dimensiones, y en ello se distingue un traductor profesional de una persona que “habla” bien otro idioma